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La educación comunitaria se ha convertido en una pieza clave de conservación del Chocó Andino de Pichincha

Conoce cómo construimos un paisaje sostenible e incluyente en el Chocó Andino de Pichincha con la ayuda de Enseña Ecuador.

Las clases arrancaron en las comunidades de Mashpi, Pachijal y Guayabillas en el Chocó Andino de Pichincha. A pesar de que esta importante área se encuentra en la sierra, su ciclo escolar se alinea al de la costa. Por esta razón, las escuelas en estas comunidades iniciaron con alegría sus actividades a finales de abril. El inicio de este año lectivo trajo consigo aún mayor expectativa, ya que la comunidad recibió a unos huéspedes muy especiales, los Profesionales de Enseña Ecuador (PECs).

Fotografía: PEC rodeada por los alumnos en la comunidad de Mashpi

Estos profesores con diversos títulos como abogados, comunicadores, arquitectos, entre otros, han dejado su ciudad de origen para adentrarse en las comunidades que más los necesitan. Su misión es contribuir con la conservación del Chocó Andino, a través de un programa integral de educación; uno que trasciende las aulas y genera relaciones virtuosas entre las comunidades y la naturaleza. Para ello han recibido el acompañamiento constante de Fundación Futuro y Enseña Ecuador.

 

Las PECs se han hecho cargo de las asignaturas de matemáticas e inglés en las escuelitas de Mashpi, Pachijal y Guayabillas, pero su trabajo va más allá de impartir clases. Durante los próximos dos años, los PECs tienen la misión de construir una cultura de respecto, solidaridad y trabajo en equipo en las aulas. Como lo menciona Jimena Guerra, Coordinadora de los PECs:

“Para cambiar el entorno social, debemos empezar por un microcosmos que es el aula. Si logramos que los estudiantes cambien su forma de pensar, es más factible que ellos luego generen un cambio en sus comunidades”.

Fotografía:Actividad recreativa llevada a cabo durante el inicio de clases en la comunidad de Guayabillas.

Este gran reto arrancó para los PECs con una serie de mingas, organizadas por los padres de familia. A éstas asistieron todos los miembros de las comunidades, como si fuera una gran fiesta. Los PECs se hospedan en las instalaciones de las escuelas, por lo que ellos y las comunidades trabajaron juntos para crear espacios cómodos y habitables. Estas jornadas fueron muy importantes para fortalecer la relación con los estudiantes, sus familias y los líderes comunitarios, antes del inicio de clases.

 

Los PECs están llevando a cabo una importante tarea en las escuelitas bidocentes de la zona, cada una tiene un rango de 30 a 150 estudiantes. Además de no existir suficientes docentes, los estudiantes también se han enfrentado a la intermitencia de sus profesores en años anteriores. Por esta razón, la presencia de los PECs es un punto de partida muy importante para transformar la educación de la zona. Carolina Dávalos, nuestra Coordinadora de la Gestión del Paisaje Sostenible, destaca que:

“Desde el impacto en la educación de los niños, podemos crear cambios a nivel de la familia, luego a nivel de la comunidad y luego a nivel del paisaje. Con estas actividades los niños podrán discernir lo bueno de lo malo, tener poder decisión en el futuro, y así convertirse en agentes de cambio”.

Fotografía: Trabajo en equipo realizado por estudiantes durante primeros días de clase en Mashpi.

Para poder ser docentes, los PECs pasaron por un extenso proceso de selección y formación de 7 meses que garantiza que tengan el compromiso y las habilidades no solo para enseñar, sino de generar proyectos comunitarios de alto impacto. Mientras se encargan de dar clases y jugar con sus estudiantes, también están desarrollando una cartografía social de las comunidades que les permite entenderlas a fondo. A partir de estas cartografías, los PECs realizarán estrategias y proyectos pertinentes para cada una de las comunidades.

Fotografía: Mapa del Ecuador realizado colaborativamente por alumnos.

El trabajo holístico que se está realizando en la zona es una herramienta clave que garantiza que los chicos que se gradúen tengan más capacidad de pensamiento crítico, que tengan los conocimientos adecuados, y que se empoderen para gestionar proyectos productivos y turísticos sostenibles al culminar sus estudios. El trabajo de los PECs ha sido recibido con una gran acogida por parte de las comunidades. Como menciona Jimena Guerra, Coordinadora de los PECs:

“Vemos con ojos muy positivos el recibimiento que ha tenido la comunidad con nuestros docentes. Las comunidades fueron muy receptivas, alegres y atentas. Las PECs ahora tienen una muy bonita relación con ellos; ya las ven como parte de la comunidad”.
La educación: semilla de transformación sostenible

La educación: semilla de transformación sostenible

Las aulas de las escuelas y colegios del Ecuador se van llenando poco a poco después de un periodo que, de un fuerte sacudón, nos recordó la importancia de la educación en nuestra sociedad y la inequidad de acceso a ella en la ruralidad del Ecuador. Tanto la pandemia por el COVID-19 y como la emergencia climática son fenómenos sin precedentes para la sociedad moderna. Estos contextos requieren de acciones urgentes que reflejen nuestro potencial humano innovador y resiliente.

Un sueño frutal

Un sueño frutal

La Asociación de Mujeres Emprendedoras de Guayabillas (ASOMEG) elabora y comercializa productos de frutas tropicales provenientes de cultivos agroecológicos y locales. Estos productos permiten, a las integrantes de ASOMEG, aprovechar la gran diversidad y producción de la zona, mejorar su economía, incrementar los ingresos de sus familias y de su comunidad, y además fortalecer los vínculos de cuidado entre mujeres y con la naturaleza.

Biodiversidad en el Chocó Andino de Pichincha: bosques de Quito

Biodiversidad en el Chocó Andino de Pichincha: bosques de Quito

El Chocó Andino, tiene una particularidad porque está ubicado en una zona estratégica entre los Andes Tropicales y el Chocó. Cubre una zona que va desde los 360 a los 4480 metros sobre el nivel del mar, y contiene bosques secos, pre-montanos, nublados, andinos y el páramo. Es una región que todavía se considera como terra incognita, porque nuevas especies y registros se reportan periódicamente. Es un refugio natural incalculable, algunas especies son únicas en la zona y muchas otras aún ni siquiera sabemos que están ahí. Un pequeño fragmento de área protegida en esta zona que abarque menos del 1% del territorio del país, puede albergar hasta el 12% de toda la biodiversidad.

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